En este artículo

¿Sabe usted qué es la salud mental?

La realidad es que en muy pocas oportunidades nos tomamos un tiempo para pensar qué es la salud mental, y si la nuestra es buena o mala. Indudablemente, para la mayoría de las personas, este tema puede llegar a ser prejuicioso o vergonzoso, y más aún si tenemos que exponer nuestras emociones y sentimientos. Al respecto, existe la creencia de que la salud mental es solo un asunto de personas con enfermedades mentales o en tratamiento clínico. Esto se debe a que hasta la primera mitad del siglo XX el abordaje en salud mental estaba centrado en hospitales psiquiátricos, cuyo fin era mantener controladas a las personas internadas por considerarlas peligrosas para sí mismos o para otras personas.

La salud mental es algo real, existe, y todos los días tenemos que lidiar con ella. A menudo, se tienen ideas preconcebidas, las cuales inducen a que manejemos incorrectamente este tema tan importante para la salud. Así como nuestro cuerpo se enferma a nivel físico, nuestra mente también lo hace, lo cual sucede con mayor frecuencia de lo que puedan imaginar. Por tal motivo, es importante que conozcamos el concepto de salud mental actualmente aceptado por la Organización Mundial de la Salud [OMS] (2018).

La salud mental es un componente integral y esencial de la salud. La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Una importante consecuencia de esta definición es que considera la salud mental como algo más que la ausencia de trastornos o desequilibrios mentales (párr. 1).

También, se puede afirmar que “la salud mental es una condición humana para el gozo de la vida en sus plenas facultades, un derecho que debe promover el Estado, la comunidad, la familia y la persona”; esto mencionado en la Política Nacional de Salud Mental 2012-2021 del Ministerio de Salud de Costa Rica.

En esta línea, la OMS (2018) añade que es un estado de bienestar en el que la persona maximiza sus capacidades y es capaz de hacer frente al estrés normal de la vida, de trabajar de forma productiva y de contribuir a su entorno. En este sentido positivo, la salud mental es el fundamento del bienestar individual y del funcionamiento eficaz de su comunidad. Así pues, la salud mental y el bienestar son fundamentales para nuestra capacidad colectiva e individual de pensar, manifestar y manejar emociones, interactuar con otros, trabajar y disfrutar de la vida. Sobre esta base se puede considerar que la promoción, la protección y el restablecimiento de la salud mental son preocupaciones vitales de las personas, las comunidades y la sociedad en general.

¿Cómo se determina la salud mental?

Según la Organización Panamericana de la Salud [OPS], la salud mental individual está determinada por múltiples factores sociales, psicológicos y biológicos. Por ejemplo, las presiones socioeconómicas persistentes constituyen un alto riesgo para la salud mental de las personas; sin embargo, las pruebas más evidentes están relacionadas con los indicadores de la pobreza, particularmente con el bajo nivel educativo (OPS, 2018).

Asimismo, la mala salud mental se relaciona con a los cambios sociales rápidos, a las condiciones laborales estresantes, a la discriminación de género, a la exclusión social, a estilos de vida poco saludables, a estar expuesto a violencia, mala salud física y a las violaciones en los derechos humanos (OPS, 2018).

También, hay factores de la personalidad y psicológicos específicos que hacen que una persona sea más vulnerable a los trastornos mentales. Estos tienen causas de carácter biológico, dependientes, por ejemplo, de factores genéticos o de desequilibrios bioquímicos cerebrales (OPS, 2018).

¿Cuál es la importancia de tener una buena salud mental?

Aunque no nos demos cuenta la salud mental influye directamente en muchos aspectos de nuestra vida diaria. Además, nos ayuda a disfrutar de muchos beneficios.
En primera instancia hay que saber que cuidar de nuestra mente no se trata solamente de evitar a toda costa el estrés o negar emociones como la ira, la tristeza, el miedo, sino de aprender a manejar y canalizar de forma eficiente los pensamientos y emociones a diario. De igual forma, debemos entender que todos los seres humanos, en cualquier momento, podemos pasar de una a otra situación sin que estemos preparados para afrontarla.

Una buena salud mental puede traducirse como un estado de equilibrio, tanto con uno mismo, como con los demás. De hecho, al sentirse a gusto con ellas mismas, las personas logran afrontar mejor las dificultades del día a día y desempeñan mejor sus tareas. Cuando no tenemos una buena salud mental y, por el contrario, estamos demasiado saturados, estresados y ansiosos, puede que "estallemos" sin motivo alguno (Ramos, 2020).

A partir de lo anterior, se puede deducir que encargarnos de nuestros pensamientos y emociones, de una forma sana, no es cuestión de una sola sesión de meditación, sino que se trata de una labor constante. En este sentido, debemos ser conscientes de que la clave es intentar mantenernos flexibles y adaptarnos constantemente a las necesidades y situaciones que afrontamos.

Beneficios de una adecuada salud mental

1. Establecer relaciones saludables

Mantener una buena salud mental nos garantiza gozar de relaciones saludables y enriquecedoras con nuestro entorno de vida. Esto es algo indispensable para sentirnos bien con nosotros mismos, pues somos seres sociales y todos los días nos relacionamos con otras personas.

En caso de no sentirnos bien a nivel emocional se puede ver afectada nuestra capacidad para relacionarnos con los demás. En consecuencia, nos sentiríamos aislados, lo cual nos llevaría, inevitablemente, a sentirnos solos.

Al respecto, se sabe que mucha gente se refugia en el aislamiento debido a la incapacidad de enfrentarse a una situación. Esto, se relaciona mucho con el cuidado nuestra salud mental, porque no es hasta que nos sentimos muy mal que pedimos ayuda.

2. Manejar adecuadamente el estrés

Cuántas veces hemos escuchado de alguien conocido decir la frase "estoy muy estresado" o nosotros mismos también la repetimos con frecuencia. Lo cierto es que con solo decirlo se pueden desencadenar estragos en nuestro sistema inmunitario, lo cual implica un montón de situaciones y afecciones que se podrían enfrentar o manejar de mejor manera a partir de una buena salud mental. Desafortunadamente, desconocemos que muchas veces el estrés puede ser positivo, ya que la respuesta a él nos ayuda a estar alerta, motivados y centrados en eso que tanto nos preocupa o en las tareas pendientes por resolver.

El estrés crónico puede causarnos muchos problemas. No es lo mismo sentir la adrenalina por nuestro cuerpo de vez en cuando, ante ciertas situaciones (lo cual es inevitable), que el sentimiento constante de agobio. Una buena forma de canalizar del estrés podría ayudarnos a ser más productivos, a soportar la presión y a no frustrarnos con tanta frecuencia. Esto definitivamente nos va mejorar el estado de ánimo (Ramos, 2020).

3. Contener la ansiedad

Sin duda alguna, saber manejar nuestra ansiedad es de suma importancia para disfrutar de un equilibrio emocional, dado que esta se puede transformar en estrés. Dicha situación es una señal de alerta que indica sobre algo que nos puede estar afectando de manera profunda y que podríamos estar ignorando de forma inconsciente.

De manera que, una buena salud mental nos ayuda a tomar una perspectiva real de la situación. Por lo tanto, podremos evitar que ciertas situaciones o circunstancias pasadas nos sigan torturando o atormentando en el presente.

4. Afrontar las presiones

Tener una buena salud mental puede contribuir en afrontar las presiones de la vida. Un óptimo estado emocional nos ayuda a tener una autoestima fuerte. De esta forma, ningún agente externo podrá condicionar nuestras decisiones ni nuestra felicidad.

Consejos para mantener una buena salud mental

1. Reconozca sus emociones y sentimientos

Este es el primer paso para darse cuenta que algo está pasando, y que nos hace sentir mal. Además, se presentan algunos signos y síntomas; por ejemplo, cambios de humor o contracturas musculares.

2. Evite el consumo de bebidas alcohólicas u otras sustancias psicoactivas

El uso y abuso de estas sustancias son perjudiciales para su salud física y mental. Muchas veces las personas las utilizan como válvula de escape, creyendo que esto le ayudará a solucionar muchas situaciones, lo cual más bien puede llevar a mayores consecuencias.

3. Tome sus problemas como un reto, no como una amenaza

En muchas ocasiones los pensamientos o sentimientos pueden sabotearnos e impedirnos solucionar las situaciones que se nos presentan.

4. Utilice técnicas de respiración o de relajación muscular

Trate de controlar su respiración de forma consciente. Esto le ayudará a tomar el control de sus emociones.

5. Pruebe desviar su atención del problema

Limite la cantidad de tiempo que pasa leyendo o mirando cosas que no generan un sentimiento de mejoría; es decir, sea selectivo con lo que lee, o quizás, elija un momento específico para leer noticias. Sumado a ello, intente no centrar su atención todo el tiempo en el problema, es bueno estar alerta, pero también descansar y guardar recursos cuando no se puede hacer nada. Recuerde que muchas veces que se nos presenta un problema queremos solucionarlo de inmediato, lo cual nos podría llevar a no tomar las mejores decisiones.

Si algunas publicaciones en redes sociales las encuentra demasiado abrumadoras, ocúltelas. Además, se recomienda silenciar ciertos grupos de WhatsApp.

6. Realice actividades que le gusten y relajen

Estas actividades dependerán de sus preferencias personales; por ejemplo, trabajar en un proyecto nuevo o leer el libro que ha estado queriendo leer, si es una persona a quien le gusta el arte o la música. También, es muy recomendable practicar algún deporte y tener tiempo de calidad en familia.. En definitiva, se trata de lograr un equilibrio entre tener una rutina y asegurarse de que cada día sea un poco diferente.

7. Salud física y ejercicio

Muchas veces dejamos de lado lo importante que es la salud física y el ejercicio diario, ya que esta actividad es la responsable de la producción de muchas sustancias de bienestar para nuestro cuerpo, pues nos relajan y ayudan a prevenir otras enfermedades. Por lo tanto, evite la inactividad, muévase un poco más en el día. Recuerde que no tiene que ser algo que nos genere un gasto adicional.

8. Busque ayuda si lo necesita

Para disfrutar de una buena salud mental es indispensable buscar ayuda. En caso de sentir que no puede manejar muchas situaciones y esto le desborda, lo más recomendable es buscar ayuda profesional. Recurrir al psicólogo o especialista en salud mental es una elección responsable, madura y muy positiva.

Realizado por
M. Sc. Jorge Gómez
Enfermero Salud Mental
Proceso Atención a Pacientes

Referencias

Centro para el control y prevención de enfermedades. (2020). Sobrellevar el estrés.
https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life-coping/managing-stress-anxiety.html

Ministerio de Salud de Costa Rica. (2012). Política Nacional de Salud Mental 2012-2021. https://www.bvs.sa.cr/saludmental/politicasaludmental.pdf

Ministerio de Salud de Chile. (2020). Salud Mentalhttp://sw.ewok.cl/saludmental.cl/modelo-comunitario-de-atencion-en-salud-mental/historia/

Organización Mundial de la Salud. (2013). Invertir en salud mentalhttps://www.who.int/mental_health/advocacy/en/spanish_final.pdf

Organización Mundial de la Salud. (2020). Salud mental: fortalecer nuestra respuestahttps://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-strengthening-our-response

Psyalive. (27 de enero de 2020). La importancia de cuidar la salud mental: 10 consejos valiosos. [Mensaje en un blog]. https://blog.psyalive.com/salud-mental-10-consejos/
Ramos Rojas, N. (19 de mayo, 2020). La importancia de tener una buena salud mental. [Mensaje en un blog]. https://mejorconsalud.com/la-importancia-de-tener-una-buena-salud-mental